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Como parte del programa a seguir durante el evento conocido como “Vacaciones”, ésta edición incluye la proyección de cuanta película alcancé a bajar y la lectura de cuanto libro me encontré. Cabe mencionar que por fuerza de las festividades decembrinas recibí como regalo libros, mismos que me regalé yo mismo. Entre los volúmenes que adquirí se encuentran 2 de Isaac Asimov, uno de Mary Stewart, «Mi lucha» de Hitler y «Crimen y castigo» de Dostoievski.

Este último libro ya tenía tiempo en mi lista de libros por adquirir así que en cuanto terminé de leer «El Ocho» y «Mundo Feliz» comencé con la lectura. El estilo de escritura de Dostoievski no es enredoso, es fácil seguir el discurso de los personajes y aunque hay ciertos pasajes que por lo menos yo, considero innecesarios no es un libro muy tedioso.

Sin embargo, la escritura y el emplazamiento socio-temporal de los sucesos del libro son muy anticuados, parece surrealista una sociedad como la que se describe, la psicología del protegonista, aspecto de mi total interés, no es tratada muy a fondo narrando incluso al pesonaje como un extra y no sin detenerse en una introspección al proceso por el que atravieza.

Rodión Raskolnikov es un joven ex estudiante que urde un plan para cometer un asesinato por mucho tiempo, considerando los pros y contras del mismo jactándose de una inteligencia superior en comparación con los demás criminales. Pensé que la historia se desenvolvería en torno a este hecho siendo la cúspide el cometido del crimen. Cosa que no sucede.

Se presenta al sujeto un tanto paranoico y sociopata obsesionado por llevar a cabo el asesinato de una anciana. Aunque se muestran los argumentos que defienden la causa del protagonista, no queda del todo clara la intención, la deliberación y la decisión final de llevar a cabo el crimen pasan desapercibidos en un momento, cambiando inmediatamente de objetivo en su ambición.

La debilidad del ser humano queda muy entredicha al presentar al protagonista como un ser un tanto bipolar, con momentos de extrema lucidez en la que logra anteponerse a los pasos de quien a su parecer, lo está persiguiendo mientras que en otros momentos se torna desesperado y a punto de contar la verdad a quien se le ponga enfrente.

No lo he terminado, voy más o menos por la mitad del libro. Dadas algunas circunstancias que nada tienen que ver con este texto, me vi en la ociosa necesidad de leer la versión electrónica de «El Juego de Ender» que cargo en mi celular. Este libro a diferencia del de Dostoievski, presenta situaciones psicológicamente más complejas para el protagonista.

Ender es sometido a una serie de pruebas de presión tanto física como mental para forjar el más grande soldado que la humanidad jamás haya visto desde el legendario Mazer Rackham. El proceso por el que pasa Ender es mejor explicado de forma que la primera vez que leí ese libro tuvo en mi, un impacto importante. No al grado de traumarme pero sí al grado de notar algunas cosas que paso a describir.

La inteligencia superior de Ender Wiggin y sus hermanos al grado de mover a su gusto los hilos del mundo. Obviamente una inteligencia superior ni implica riesgos ante el poder, sin embargo y lo que resulta más curioso es que, a diferencia de los dictadores, revolucionarios y pensadores de la vida real, los tres niños Wiggin no actúan del todo en soledad.

Por ejemplo, Peter (más tarde El Hegemón) actúa ayudado por Valentine quien sirve de puente ocasional entre Ender y Peter; Ender por su parte siempre tuvo a alguien a su lado que lo guiaba en su camino a la genialidad, que lo educaba y lo estiraba lo suficiente para llevarlo siempre más allá aunque no para causarle un daño irreparable.

Sin embargo, muestra la naturaleza de la humanidad como órgano compuesto por seres independientes que se unifican en la persecución de la supervivencia, superviviencia que queda en entre dicho moral al mostrarse como atacante en lugar de víctima y que con toda lógica parece ser la salida más adecuada; por otro lado, las opiniones políticas establecidas en el final cuasi utópico no parecen ser del todo descabelladas, aunque requieren la situación correcta y acciones llevadas a cabo únicamente por los personajes Wiggin.

La cruenta realidad a la que es enfrentado el protagonista durante toda la historia nos muestra los límites del “bien mayor”, la delgada línea que lo separa de la maldad y la crueldad, así como los límites del propio ser humano al verse utilizado como instrumento y estar en plena conciencia de ello, situación que aunque parezca fácil de enunciar no es ni por mucho, una postura en la que cualquier ser humano saldría airoso.

La estrategia militar como resultado de un entrenamiento forzado y de una mente aislada para pensar más rápido y mejor ante situaciones de ganar-perder no es algo nuevo aunque sí la velocidad a la que evoluciona éste cambio y la manera de responder por parte del protagonista. Lejos de ser el héroe con el que envisten al final a Ender, resulta ser un antihéroe con todas las características de ser un símbolo de libertad, paz y justicia que simplemente las requisiciones del alto mando llevaron por un camino diferente.

Se que no son libros parecidos, sin embargo existe cierta conexión entre ellos, conexión que entre líneas aquí expuse. Aún me quedan muchos libros por leer y releer. Espero que la vida me alcance para responder mi pregunta, por hoy me quedo esperando la hora de dormir para soñar un poco más.

Viic